
Llama la atención que tanto Jobs como Gates sean los “cabecillas” y los verdaderos protagonistas de dos historias paralelas, pero no solo ellos llevaron sus ideas hacía delante, sino que estuvieron apoyados por un grupo de amigos y compañeros desde el comienzo, aunque surgieran los malos entendidos y posibles traiciones. Por parte de Jobs, se encontraba Steve Wozniak junto al que formaría Apple Computer; por parte de Gates, sus compañeros Steve Ballmer y Paul Allen, junto con quienes fundó Microsoft.
Las dos historia paralelas tienen un objetivo común, el desarrollo de un sistema y de un aparato físico, de un ordenador en el cual poder establecer sus sistemas y conseguir ser los mejores; es constante la rivalidad y la lucha para establecerse en lo más alto.
La lucha de Apple contra IBM es firme durante la película, además aparece la creación de la interfaz gráfica y del ratón por parte de la empresa Xerox, que es comprada por Apple para crear un nuevo ordenador.
Por parte de Microsoft, éstos, viajaron hasta la citada IBM con la idea de venderles un sistema operativo que no tenían. La dialéctica de Bill Gates convenció a los directivos de IBM, por lo que tenían el sí, pero no tenían el producto, el sistema. Paul Allen conocía en Seattle a un hombre (Tim Paterson) que había desarrollado un sistema conocido como QDOS. Éste se lo compró por cincuenta mil dólares y le cambiaron el nombre por MS-DOS.
La estrategia de Gates de visitar la sede de Apple y conocer en lo que estaban trabajando es buena, ya que tras ello, Gates consigue ser contratado por Jobs argumentando que también lucha contra IBM. Gates se aprovecha de los conocimientos del personal de Apple, y comienza a desarrollar un ordenador diferente por su propia cuenta. La artimaña de Gates consigue convencer a Jobs de que no lo está engañando. Poco a poco la historia llega a su final cuando Jobs se entera de que Gates lo ha utilizado tanto a él como su sistema ya que ha creado su propio ordenador con los prototipos de Apple y lo ha lanzado al mercado antes que el de Apple conocido como Macintosh.
La película finaliza cuando Jobs nombra como presidente de Apple al ex presidente de Pepsi Cola y después es despedido de su propia empresa. Jobs volvió a Apple en 1997.